Según un
análisis
hecho por Inside Line, los coches diésel siguen teniendo el
mejor nivel de amortización, contra los coches híbridos.
El costo más o menos estable del diésel, en comparación
con otros combustibles, su menor valor adicional a la hora de comprar
un modelo nuevo, y su mayor rendimiento quedaron por delante de los
híbridos.
Estimando un recorrido
promedio de 24.000 km por año, el coche híbrido que
se amortiza más rápidamente es el Toyota Camry Hybrid.
El modelo que más tarda en recuperar el valor adicional invertido
es el Lexus 600hL, que lo haría a los 70 años (sí,
leiste bien), teniendo en cuenta los precios actuales de los combustibles.
Además, los modelos híbridos enfrentan un problema que
todavía no encuentra solución: el costo y la vida útil
limitada de las baterías.
Los modelos diésel
aprovechan un costo menor del combustible, un rendimiento más
eficiente en consumos (todavía mejor que un híbrido),
menores costos de mantenimiento y muchas ventajas fiscales para su
compra, al menos en EEUU.
By: Motorfull
