Toyota RAV4 2010.

 

 

 

Después de una ligera renovación el año pasado se presenta el Toyota RAV4 para este año y que ya fuimos adelantando con una primera imagen. Las novedades están esencialmente ligadas a su aspecto físico y a detalles de su equipamiento, pues el chasis y la mecánica permanecen invariables.

Su fachada es lo más distinto de su aspecto exterior gracias a la nueva parrilla, más cromada que nunca, y a la decoración de los bordes de los faros antiniebla, dos aspectos básicos que con pequeñas diferencias hacen que el coche parezca más diferente de lo que en realidad es. En el interior el trabajo de Toyota no se aprecia tanto puesto que se han centrado en mejorar los ajustes entre piezas y no en remodelar el diseño de paneles o botoneras. Entras otras mejoras se incluye un elegante tapizado que entremezcla piel y Alcantara.

Esta tapicería así como los asientos delanteros calefactados con regulación eléctrica, las llantas de aleación de 17” o el techo solar eléctrico forman parte del equipamiento Executive, el más alto de la gama. Entre medias se encuentran los acabados Active, equipado con control de estabilidad y de tracción, ocho airbags, ordenador de viaje, aire acondicionado y radio CD-MP3, o el Advance, que suma al anterior el climatizador automático, el sensor de lluvia y de luz o las llantas de aleación de 17”.

Si cogemos el metro el RAV4 sigue midiendo lo mismo con sus 4.45 metros de longitud y sus 1.72 metros de altura. Cinco plazas son las que están disponibles si bien es discutible la comodidad por espacio en la segunda fila. La capacidad de carga es de solamente 366 litros pero se compensa con el juego que ofrecen la movilidad de los asientos y los huecos de suelo del maletero. Todos los RAV4 traen consigo la rueda de repuesto colocada en el portón trasero y las barras del techo a excepción de la carrocería que Toyota denomina Cross Sport. Esta versión que gana en aspecto de ciudadano se puede escoger a partir del acabado Advance sin coste extra.

Los motores que lleva el RAV4 no varían en número ni en tecnología. Hay dos mecánicas, una en gasolina y otra en diésel, que se benefician del programa Toyota Optimal Drive de contínua reducción de consumos y emisiones contaminantes. La opción en gasolina la conforma el 2.0 VVT-i Valvematic con 158 CV de potencia y un par máximo de 198 Nm entregado a 4.000 rpm mientras que el diésel es el D-4D clásico con 2.2 litros de desplazamiento. Ofrece 150 CV de potencia y un factor muy importante para un todoterreno: 340 Nm de par máximo entregado a revoluciones intermedias.

Ambos motores llevan una transmisión manual de seis marchas de serie pero pueden optar por dos cajas de cambio automáticas según el motor, MultiDrive S de siete marchas en el caso del gasolina y AutoDrive S de seis relaciones en el caso del diésel. Junto con estas transmisiones automatizadas sólo es posible la elección de la tracción total y además están ligadas al acabado más alto de la gama (Executive) si bien el motor diésel se puede elegir con el la transmisión manual y la tracción integral.


by: Diariomotor.