Al menos desde
el punto de vista de las proporciones habituales en Europa, los SUV
americanos son realmente grandes, llegando algunos hasta los 5.60
metros de longitud. Sin embargo, hasta estos se quedan pequeños
ante las dimensiones del SportChassis P4XL, un SUV construido sobre
la plataforma M2 106 de Freightliner. Para entendernos, sobre un chasis-cabina
de camión.
Mide 6.70 metros
de largo, 2.50 metros de ancho y 3 de alto, superando incluso a los
monstruos realizados sobra la base del Ford F-650. Se mueve gracias
a un motor diesel Cummins de 8.3 litros de cilindrada y 330 CV. de
potencia máxima. Con el paquete Off-Road monta unos neumáticos
Michelin XZL 435/65R en llantas de 22.5 pulgadas de diámetro.
Si el exterior resulta impresionante por su tamaño, el interior
no le va a la zaga en calidad, especialmente en la versión
Limited Edition. De entrada, los ocupantes apenas perciben el traqueteo
del motor ya que todos los P4XL vienen equipados con un sistema de
reducción de ruidos que lo aísla casi completamente
del exterior, junto a un equipo de sonido específico desarrollado
por Pioneer y adaptado a los gustos de cada cliente.
La lista de opciones
contempla varios tipos de piel para los tapizados, audio por satélite,
GPS, acceso a Internet, cámaras traseras y laterales, cámara
frontal con visión nocturna y hasta una videocosola. La factura
irá en función de los gadgets elegidos, pero el precio
base parte de los 225.000 $ (150.000 €).
No es el único
modelo que fabrica SportChassis, que cuenta con una amplia oferta
de pick-ups montados sobre chasis de Freightliner. Resultan especialmente
llamativos cuando los emplean como cabezas tractoras de algunas caravanas
con enganche de quinta rueda. Forman un conjunto con dimensiones similares
a las de los trailers articulados de 40 toneladas que recorren las
carreteras de Europa.