Los Jeep Patriot, Compass y Liberty se italianizan para el 2013.

Siguiendo a la entrada triunfal de Fiat al mercado norteamericano después de casi 30 años de ausencia, se van a activar algunos planes de Marchionne con respecto a la marca que más dividendos deja a Chrysler hoy por hoy, la marca Jeep.

Básicamente, se van a eliminar modelos o serán reemplazados por contrapartes italianas. Especialmente, los poco agraciados Compass y Liberty, que caerán bajo las botas de las plataformas del Fiat Panda e incluso la del Giulietta, que Marchionne tiene en mente. A favor de los actuales Liberty y Compass, decir que se verán reemplazados por una suerte de coche-todo terreno. En contra de los modelos citados, decir que son los dos modelos más flojos que dió Jeep en toda su historia, aunque si me pusiera en lugar de Marchionne, la verdad es que tendría mis dudas de llevar el Panda a EEUU.


Por suerte, Marchionne fue lo suficientemente hábil como para no matar a los Wrangler y Grand Cherokee, algo que no le hubieran perdonado nunca; uno, por ser representativo de la filosofía básica de Jeep, la verdadera: un vehículo algo espartano pero que cumple bien con lo que tiene que hacer: meterse por caminos en donde otros no pueden. El Grand Cherokee ha pasado a ser un clásico solamente por cantidad de unidades vendidas y porque servirá para incrementar la presencia de la marca en Europa.

Todo, por vender 800.000 unidades en todo el mundo para el 2014. Y, de nuevo, aún no sabemos si estamos ante una cifra conservadora o realmente exagerada. Al día de hoy, Jeep vende unos 350.000 vehículos anuales.


by: Diariomotor