Parece
que los flirteos entre la carismática marca de todoterrenos made
in USA y empresas chinas siguen en el camino. Una nueva señal
es que a partir del 19 de enero la producción entera de su gama
de productos parará hasta que la compra sea finalizada. GM con
esta nueva escisión aligera carga y parece que afronta su nuevo
futuro con ciertas garantías.
El problema es
que para poder ser rentable, se despoja de uno de los símbolos
de la cultura americana, enormes y robustos todoterrenos equipados
con enormes V8. Por ahora la autoridad reguladora estadounidense ha
dado el OK, pero parece que por la parte China se están tomando
sus tiempos. Esperemos que esta operación no salga rana, como
previsiblemente acabe el culebrón SAAB.
Responsables de la marca intentan argumentar, y no les falta razón,
como ha llegado a este momento la marca, por una parte, en Estados
Unidos los consumidores están buscando vehículos con
una mayor eficiencia, dichoso término, y además están
dudosos de comprar una marca con la sombra que le acecha de una compra
por parte de un grupo chino, en particular, Chinas Sichuan Tengzhong
Heavy Industrial Machinery Corporation, lo que ha provocado entre
algunos argumentos más, una reducción de los pedidos
de un 85%.
Veremos que ocurre
con esta marca, que aunque debo reconocer, no es santo de mi devoción,
también tiene parte escrita de historia del automóvil
y ahora peligra, porque como le pase lo de Rover/MG
by: Motorfull