Un trabajo
desarrollado por un grupo de ingenieros de la empresa británica
QinetiQ promete revolucionar el campo de las baterías de litio-ion
empleadas en los sistemas de propulsión de coches híbridos
y eléctricos. De confirmarse estos adelantos en la composición
química de las baterías, las mismas podrían incrementar
en gran medida su potencia, autonomía y velocidad de recarga,
además de ser más seguras y económicas. Por Pablo
Javier Piacente.
Una compañía
británica se encuentra probando un nuevo ordenamiento químico
que podría aumentar el rendimiento de las baterías de
litio-ion para vehículos eléctricos e híbridos.
La innovación apunta a reducir el costo e incrementar la potencia
de las baterías utilizadas en la actualidad.
La empresa se
llama QinetiQ, y las pruebas apuntan a crear una nueva batería,
diseñada para un prototipo de vehículo híbrido
diésel, que funciona en base a litio-iones pero con una nueva
composición química capaz de mejorar la estructura de
las baterías que se emplean actualmente. El trabajo lo divulgó
Quineti en un comunicado y lo ha desarrollado asimismo Technology
Review.
El desarrollo
utiliza una estructura química centrada en sulfuro de hierro
y otros elementos que podrían optimizar los costos y la potencia
de las baterías que entregan la energía necesaria para
el funcionamiento de los motores empleados en coches eléctricos
e híbridos, una tecnología que cada vez más empresas
del rubro automotor eligen para el lanzamiento de nuevos modelos.
Según Gary
Mepsted, director técnico del grupo de ingenieros de QinetiQ,
las nuevas baterías poseen un importante número de ventajas
sobre la química de las baterías existentes en la actualidad,
algo que facilita el logro de distintos beneficios en su funcionamiento.
Vale recordar que la potencia, el costo y la autonomía de estas
baterías son condicionantes que han frenado hasta hoy un mayor
desarrollo de estas opciones.
Mayor potencia y autonomía y menor costo
De acuerdo a los
responsables de esta innovación tecnológica, la nueva
batería costará la mitad que las utilizadas actualmente
en vehículos eléctricos e híbridos. Asimismo,
podría durar más tiempo activa y recargarse más
rápidamente que otras baterías de litio-ion.
En comparación
con una batería estándar de litio-ion, la nueva batería
ha demostrado multiplicar alrededor de 1,6 veces la densidad de energía
y lograr una potencia un 50 por ciento más alta. Esto permitiría
el desarrollo de vehículos híbridos y eléctricos
en modalidad plug-in de carga y descarga más rápida.
Asimismo, los
investigadores creen que las nuevas baterías de litio-ion pueden
ser una alternativa atractiva con relación a las baterías
que se utilizan en este momento en los coches híbridos y eléctricos.
Porque aunque las baterías de litio-ion estándar son
relativamente baratas y pueden almacenar una considerable cantidad
de energía frente a otras tecnologías, existen una serie
de desafíos tecnológicos que impiden una mayor practicidad
para su uso en vehículos.
Por ejemplo, los
coches eléctricos plug-in requieren baterías con mayores
densidades de energía para ampliar su utilidad y versatilidad.
En el caso de los híbridos, la densidad de potencia de las
baterías estándar de litio-ion no es aún ideal
como para hacer frente a la rápida carga y descarga que requieren
los sistemas de frenado regenerativo utilizados en los modelos actuales.
Más seguras
Otra cuestión
que no puede soslayarse es la seguridad de estas baterías.
Al respecto, Jeff Dahn, profesor de física y química
en la Universidad de Dalhousie en Halifax, Canadá, cree que
en dispositivos pequeños como teléfonos celulares, por
ejemplo, este es un problema menor, pero cuando se emplean células
grandes es difícil lograr estabilidad en condiciones de uso
intenso.
Dentro de las
posibles consecuencias negativas se incluyen sobrecargas o colisiones,
que pueden causar que las baterías se quemen o incluso exploten.
Por consiguiente, el enfoque de QinetiQ implica la realización
de cátodos de litio-iones de sulfuro de hierro en lugar de
los comunes de litio-óxido de cobalto.
Esta composición
química incluye dos iones de litio para cada sulfuro, lo que
permite crear un enorme aumento en la densidad de energía y
mejorar la estabilidad y seguridad de las baterías. Las nuevas
baterías se han desarrollado con la colaboración de
la compañía Ricardo, con sede en Warwickshire.
Por otra parte,
el costo es un problema importante, ya que las baterías actuales
son entre tres y cinco veces más caras con respecto a lo que
requiere la industria para incrementar la rentabilidad de estos desarrollos.
Qinetiq habría resuelto este problema, logrando que las nuevas
baterías alcancen la mitad del costo de las baterías
convencionales.
Desarrolladas
como parte de un proyecto que incluye una inversión de 3,2
millones de dólares, las baterías han sido probadas
con éxito hasta el momento únicamente en condiciones
limitadas. Es necesario que haya un mayor desarrollo de la química
de las células antes que estas baterías puedan ser consideradas
para la producción.
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